jueves, 11 de marzo de 2010

Anhedonia

Nuevamente se siente como viernes...aunque en realidad no es así. Sin embargo, ultimamente pareciera que es viernes todos los días. ¿Por qué? No sé. Siento que a veces pierdo la noción del tiempo. La mayor parte de las veces... por no decir siempre. Sí, siempre.

Tal vez sean las vacaciones las que me pierden en el tiempo, o quizas, sea yo la que se pierde... a propósito.

Ultimamente los días se han vuelto de color gris, con toques sutiles de celeste y unas pinceladas de rojo magenta y violeta por aquí y por allá. He adquirido la "mala" costumbre de comerme las uñas. La ansiedad de dejar el cigarrillo se ha trasladado a mis dedos y a mis dientes, de vez en cuando. Hoy me encuentro con los ojos en las manos. "Letes permantes" ha dicho el doctor. Me gustaba ver y sentir el mundo en monocromo. Le daba una aspecto distinto a la realidad -irreal, por lo demas.

Hablando de "sentir", ultimamente también he tenido que buscar en letras ajenas sentimientos olvidados, lo que me hace sentir como una psicópata. No quiero ser una psicopata... ni sentirme como tal.

Mi gato me acompaña hoy, como todos los días. Ahora diferentes para él (lo han operado), iguales para mi (no me han operado).

Este dolor de garganta me está aburriendo. Y los dolores de cabeza también. Creo que iré a enterrar la cabeza en la tierra, como las avestruces. Quizas el movimiento acomode mis emociones, desaga el dolor de cabeza y me corte la garganta por un momento.

Quizas vea televisión...

lunes, 1 de febrero de 2010

Fragmentos..

"A veces se lo que es sentirse infeliz, esperar a que llegue la noche para esconderse bajo las sábanas, cerrar los ojos y huir para siempre..."
"Al principio recordaba a mamá todo el tiempo. Pero un día descubrí que aun cuando pusiera todo mi empeño, no podría dejar de crecer, ni tampoco olvidar. Las dos cosas van juntas y no hay forma de desamarrarlas [...] Crecer es como subir un gran cerro con un cartel atado al cuello que dice: OLVIDA."
"Hasta los dieciseis años mi percepción del mundo era la de una casa deshabitada llena de agua. Una construcción de dos plantas que se erguía en medio de un erial con sus persianas cerradas y un aire melancólico. En alguno de sus cuartos, oculto a la luz y a las miradas, habitaba un pez. Ese pez era yo..."

"El agua en cambio me gusta mucho. En el agua mi cuerpo deja de existir [...] veo mi ropa en la orilla e imagino que ahí están mi piel y mis huesos [...] en el agua el silencio retumba en mis oídos y soy poderoso como Neptuno..."

"Tenía la impresión de que los encuentros entre las personas no eran mas que convergencias casuales. Tarde o temprano, cada uno seguiría su rumbo. Aún cuando estos encuentros durasen toda una vida, al final, el tramo mas difícil, lo harías solo. Y ese principio asociado en mi consciencia minuto a minuto, hacía imposible el verdadero contacto..."

"De pronto [...] imagino que todo es posible..."

miércoles, 27 de enero de 2010

domingo, 24 de enero de 2010

Naturaleza Impuesta

Se pretende registrar naturaleza impuesta.
Fusión beneficiosa, pues, de lo natural y lo impuesto por el hombre

Impuesta

Asimilaciones


Fraternité

Perecer del Ficus

Permanencia

viernes, 22 de enero de 2010

L E T R A S

"¿Dónde se encuentra la mente?"
Recuerdo aquella pregunta hecha por el decano de la facultad de psicología el año 2008 cuando nuestra carrera se encontraba en paro por motivos que no voy a especificar ahora. Eran demaciados.
- En la sociedad
- En la cabeza
- En el pensamiento...
Fueron algunas de las respuestas impulsivas que volaron por la sala.
"La mente se encuentra en el lenguaje" Dijo parafraseando a Maturana...
Hoy entré a un chat - cosa que no hacía hace mucho- debe haber sido el aburrimiento de la tarde soleada, escondida tras las cortinas cerradas de mi pieza, o simplemente la necesidad de socializar con "alguien". Me encontraba sola.... para variar.
Entré a un chat cristiano. Hace tiempo que no visitaba esa sala. Aunque no comparto sus creencias (ya que no soy creyente) me resulta interesante charlar con personas que si lo son. Aprender un poco mas. Todo conocimiento es bienvenido en mi "mente".
El tema era "una discusión respecto a los nick utilizados por los usuarios". Algunos entraban con nick "demoníacos" (según explicaban los devotos de esa sala) y eran botados u obligados a cambiar de nick. Solo me dediqué a leer la discución y lanzar un "jaja" de vez en cuando.
Todos los nombre "demoníacos" que utilizaban me sonaban a "levitar", "lagartija", "mugre".... asociaciones simples que, para mí, no tenían ningun significado demoníaco. Sin embargo la discusión continuaba.
Son solo palabras -me dije a mi misma- letras unidas a las que cada persona les da un significado según su experiencia de vida.
Diablo, mierda, pito, éxtasis, coca, puta... solo un par de letras unidas. Cada cual les otorga el significado que le parezca. Incluso, mas allá de eso, son solo un par de líneas, un par de trazos unidos que dan origen a algo, una mancha....quizás nada, quizas todo...
La mente podría encontrarse aquí, en estas "líneas", allá afuera en ese edificio, aquí adentro, en como me describo, como me siento... La mente podría ser un constructo colectivo-individual, un lenguaje, un par de trazos al aire o al papel que dibujan un ente en esta "realidad".
La mente podría ser un par de líneas, y por qué no; un movimiento, una mirada, una señal...un lenguaje que cada cual ineterpreta -o mal interpreta- en su croquera exisitencial...
- "la tarea es comenzar a mejorar tu lenguaje" le dije.
- Ya no es un "lo intentaré" sino un "lo haré"...
Parafraseando a Echeverría, el lenguaje crea realidades, y nos limita a éstas. La única manera de cambiar el mundo es a través del lenguaje... cambiaremos el mundo a través del lenguaje.

domingo, 17 de enero de 2010

Soledad

Soledad es caminar desnudo por la casa con el cuerpo mojado sin necesidad de cubrirse
Soledad es dormir en la alfombra con tu mascota al lado
Soledad es fumar cigarrillos en un lugar cerrado, cuantas veces quieras
Soledad es embriagarte todo lo que quieras y no necesariamente con alcohol
Soledad es ese olor a nag-champa y unas cuerdas al aire
Soledad es Eddie Vedder en los oídos
Soledad es ser cantante, poeta, escritor, pintor….
Soledad es volar con los pies en la tierra
Soledad es imaginar que la realidad puede existir
Soledad es mirarse al espejo y no para arreglarse o pintarse un rostro desconocido
Soledad es darse cuenta y sentir que estás vivo
Soledad es ser uno y los demás.
Soledad es ser quien quiera…
Soledad es ser tú, siete tazas de té y un posillo con frutillas y yogurt esperando en el escritorio al lado del computador.

martes, 12 de enero de 2010


Hay veces en que la vida se siente como comer un helado de crema y frutillas en una tarde de invierno. Sentada en las bancas que están fuera del supermercado Jorquera y frente a mí, la calle vacía y los árboles del frente saludándome. Me agrada esa sensación…

Cuando te detienes a mirar el mundo desde otro planeta, es impresionante. Todo tan pequeño, tan frágil, tan insignificante. Una jodida estupidez. Una locura… una locura que me agrada.
Recuerdo aquella noche en la que compartía con unos amigos en uno de esos típicos bares bohemios, en donde la oscuridad es la mejor aliada y la bebida la mejor compañía… Esos lugares que muchas veces te empujan a ser otro, o a ser tú, y en donde las risas forzadas surgen en medio de un infantilismo intelectual.
Una de las conversaciones llega a mis oídos.

Entre tantos tipos de risas y sonrisas dibujadas en mi rostro para intentar parecer ad-hoc a la situación, sentía como mi rostro se tensaba cada vez más. Qué desagradable sensación! Qué cinismo! Ironías agradables. No puede evitarlo… a veces. Al fin y al cabo, todos somos lo que no somos, o al menos así pareciera. Qué mediocre.

La conversación giraba en torno a los signos, a la cantidad de signos que se presentan en nuestra vida y los cuales, muchas veces, ignoramos…
Tomé aire para lanzar un par de palabras, pero este era demasiado denso, mezclado con el humo y el excesivo ruido, creo se atoró en mi garganta y me silenció. No hubo palabra alguna, solo oído. De todas maneras, la conversación no era nada interesante. Un par de balbuceos alcohólicos acompañados de esas “voladas” de marihuana. Al fin y al cabo no decían nada. Sin embargo se empeñaban en hacer parecer la conversación interesante. Aburrido…

No se por qué insisto en concurrir a ese lugar. Quizás sea la decoración... A mi lado, Violeta acompañada de su guitarra, llena de vida, bañada en colores tierra y esa expresión de éxtasis vacío que me encanta. A los costados, pescadores, bailarines, músicos, imágenes de propagandas antiguas y una que otra pintura rupestre que decoran la pared impregnada de historias de amor, desenfreno y descontrol.

Aburrida, cansada, incluso asqueada… la bebida comenzaba a hacer efecto. Mezclada con unas gotas de ruido, oscuridad, voces, vasos y luces oscilantes, comenzaba a entender cada vez menos lo que sucedía. Sonreía. Sí, siempre lo hacía.
Tanta confusión me provoca nauseas. Me levanto a comprar cigarrillos. Un respiro para mi rostro. Aprovecho de sacarme la sonrisa un momento y guardarla en el bolsillo.

- Un Lucky corriente por favor.
- 1800 pesos.
- Gracias

Esas serían unas de las pocas palabras que salieron de mi boca esa noche.

No logro entender porque los cigarrillos cuestan más caros en los pubs, si su precio es único. En fin, no hubiera ido a comprar cigarrillos afuera. El negocio más cercano no quedaba muy cerca, y a esas alturas debe haber estado cerrado. Agacho la cabeza y continúo. Me pongo la sonrisa nuevamente mientras abro la cajetilla para sacar un cigarrillo.

Vuelvo a la mesa. Todos ríen. Me uno. Todos beben. Me uno. Comparto cigarrillos. Fumo.
El ambiente poco a poco va tomando ese aire psicodélico de las noches de bebida y cigarrillos acompañado del toque deprimente que agregan los recuerdos y la melancolía por las cosas que no hiciste cuando deberías haber hecho y las cosas que hiciste cuando no deberías haber hecho…. Incluyendo aquellas que querrías hacer, sabiendo que quizás nunca las harás. Nostalgia por lo vivido y lo no vivido….

De pronto el mundo se siente pesado y el cielo cae a mis pies. En mi rostro, la sonrisa inamovible….el acto aún no acaba, la función debe continuar, y mi personaje seguir en escena. Me río de las idioteces que hablan. Escucho, o al menos eso hago parecer. Pienso mientras pongo automático a la sonrisa para que aparezca de vez en cuando.
Cambio de escenario… vuelvo a mi habitación. Me quito la sonrisa, el maquillaje de humo y alcohol que dibujaban mi rostro, me miro al espejo y nuevamente no me reconozco. Me tiendo sobre la cama. Enciendo la televisión…

- “te enamorarías de un actor…”